Tras duros y calurosos días de trabajo en agosto, me dieron una sorpresa. Me llevaban a pasar el fin de semana a la playa… ¿Dónde? No lo sabía. Solo sabía que había playa (me la merecía después de ver solo las mareas de asfalto de la capital). ¿Y a dónde me llevaron? Pues a Valencia. ¡Y yo tan feliz!

Llegamos por la tarde, justo para dar una vuelta e ir a uno de nuestros orientales favoritos y, menos mal, porque llevaba dos años queriendo ir.

Ao Yama no es un oriental cualquiera, la calidad es estupenda y el servicio magnífico. En una carta de unos 70 platos, puedes escoger todo lo que tú quieras las veces que tú quieras, por 15,95€/persona. Desde arroz en todas sus variantes hasta maki y sushi de todos los tipos, ¡y es el único oriental donde he encontrado pollo a la naranja! Nos reímos un montón… polloallimón-polloalanaranja, mónicalimón-mónicanaranjo…

Nos encanta este sitio y es parada obligatoria. A veces cuesta creer que vamos a Valencia “solo” por comer en un oriental. La carta de vinos no es ni muy extensa ni de alta calidad pero no perdáis espacio en el estómago con bebidas que hay millones de platos exquisitos para probar. Aunque cuidado con comer con los ojos, que tampoco hay que tirar comida.

Dónde comer en Valencia
Al día siguiente, tras una larga deliberación y por recomendación de una amiga de pico fino, decidimos cambiar la rica paella por algo más variado y pusimos rumbo a Alameda Cinco (c/Alameda 5). Terraza agradable, servicio envidiable pero… ¿qué tal será la comida? Hojeamos un poco la carta… ¡Todo se leía exquisito! Así que decidimos probar suerte. De picar pedimos algo ligerito, sepia a la plancha. Y nos trajeron la ración perfecta, ni mucho ni poco. Una sepia en su punto, doradita pero tierna, aderezada con aceite y unas lascas de sal negra de hawai dándole al plato un toque de color que nos recuerda a esa defensa natural de la sepia: su tinta.
Dónde comer en Valencia
Seguimos con los entrantes. Esta vez fueron dos crujientes: el primero de ternera con salsa de pimiento verde, muy rico de sabor, especiado en su justa medida pero, a mi parecer, le faltaba un pequeño toque que le diera cierta jugosidad. Igual que al segundo crujiente de quesos. Estaban perfectamente combinados, pero nos faltó una mermelada de tomate, pimiento o incluso higos que hubiera quedado de maravilla. ¡Es una sugerencia constructiva para el chef! Espero que la tenga en cuenta.
Dónde comer en Valencia

Como plato principal decidimos tomar una hamburguesa para compartir. No eran hamburguesas típicas. Tenían todas un toque especial. Nos decantamos por la que más exótica nos sonaba: Hamburguesa con pisto y espuma de parmesano; ¡y enorme elección! Diría que 250g de carne de ternera en su punto acompañada por un típico pisto manchego y bañada en una cremosa espuma de parmesano, todo esto abrazado por un pan crujiente exquisito. ¡Un auténtico manjar! Y no podían faltar unas patatas fritas, pero no las típicas congeladas “preformadas” sino las que se ven irregulares, las que se nota que han sido cortadas con cariño por la mano humana.

De postre, a pesar de que no teníamos apenas espacio para nada más, decidimos compartir un postre puesto que nos dijeron que eran caseros. Tarta de chocolate, tarta de queso, brownie… Al fin, la tarta de queso. Una tarta de queso diferente a las que solemos ver en los restaurantes. Adornada por un coulis y abundantes frutos rojos, un cuerpo de queso con contundencia, bastante duro… después de un rato dilucidando qué podía haberle dado dicha consistencia, pudimos notar que había un ingrediente más entremezclado con el queso… ¡Chocolate blanco! Por último, la base de galleta o bizcocho no era la típica, ¡tenía chocolate! Nunca hubieramos imaginado que quedaría tan bien esa combinación. ¡¡¡Una pequeña idea para pasar una gran velada!!!

Muchísimas gracias por este viaje tan especial y haberme quitado el mal sabor de boca de Valencia… #conlaspilaspuestasparatodo

Nota importante: esta vez no fuimos a ningún restaurante a comer paella (aunque nos la dieron en el barco) pero os aviso que el mejor es La Marcelina.

Si vais para varios días también podéis ir a Lambrusquería, siento no deciros nada sobre este sitio, fui hace dos años, sólo recuerdo que estaba muy bueno todo y ques trataron genial.

Para una buena merienda y horchata no os olvidéis de La Horchatería Daniel.

6 Respuestas

  1. Gogoché

    Joder, pues vaya sorpresón no?¿?¿?¿?¿?¿?¿ Qué guay!!!!!!!!!
    Tía qué hambre, por Dios!!!!!!!

    Besitossssssss

    gogoche.blogspot.com

    Responder
    • Entrepintxos

      Buah, estuvo genial! Entre tú y yo… me esperaba que fuera esta sorpresa, pero hasta que no vi los cartelitos por la carretera no me lo creía. Ya sabes qué tienes que hacer si vas a Valencia 😉

      Responder
  2. Gogoché

    Hola preciosa, madre de dios ese pollo a la naranja qué pintaza!!!!!!!
    Pues como novedosas, la de ciruela roja con pepitas de chocolate blanco y ciruela amarilla con pepitas de chocolate negro…pero realmente la de kiwi y la de manzana y plátano están también buenísimas!!! Es que están las 4 súper buenas de verdad….así que empieza por una y vas probando 🙂

    GRacias nena.
    Te dejo mi mail para cualquier cosa: mjarangurena@gmail.com

    gogoche.blogspot.com

    Responder
    • Entrepintxos

      ¡Hombre, es que el pollo a la naranja es lo que le hace especial! También el precio, los 70 platos de la carta TODOS incluídos en los 15€ y las veces que quieras… ¡Ais!

      No te creas que me he olvidado de tus mermeladas, en nada tendrás un mail mio 😉

      Un besazo!

      Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.