A quien le gusten los asadores de toda la vida, sabrá que, de comer ligero, nada. Se come mucho y muy bien. Producto de toda la vida, con escasa manipulación. Y así es también Rocacho, un restaurante de cocina al carbón, situado junto al hotel Eurobuilding, en el distrito de Chamartín.

Rocacho es un restaurante de cocina tradicional, pero de culto al producto. No verás que se asemeje a los restaurantes de moda, que parecen cortados por el mismo patrón. Pero sí tiene una decoración elegante, obra del estudio de interiorismo Cuarto Interior.

Es acogedor y elegante; más bien contemporáneo, acorde a su oferta. No doblan mesas, cosa que está fenomenal y te permite alargar las sobremesas sin prisas. Muy propio de los asadores, también hay que decirlo.

También tienen una buena carta de cócteles y destilados Premium, así que todo son facilidades.

Pero vamos al grano, que de lo que se trata aquí es de comer bien.

De entrada, como sabíamos que queríamos comer una buena carne, nos mostraron la pieza de carne seleccionada antes de cocinar. 690 gramos de chuleta de vaca de trabajo de El Capricho (95€/kilo), madurada 90 días. Esto es algo muy especial, porque en pocos sitios sirven una carne madurada tanto tiempo. Es una carne con un sabor fuerte, eso sí. Y si sois de estómago delicado, mejor probadla al mediodía, que aún tendréis horas para digerirlo. Nosotros fuimos de noche, aunque tenemos estómagos a prueba de bomba. Así que todo bien.

Mientras se cocinaba la carne a la brasa de carbón, probamos de entrante un surtido de embutidos, con salchichón, cecina y chorizo. Nos prepararon ad hoc la ración, pero podéis pedir por separado: cecina de buey (24€ ración/ 14€ media ración), chorizo de buey (20€/12€) o salchichón de buey (20€/12€).

Rocacho

Algo curioso para este sitio, pero igual de rico fueron los tacos de cangrejo de cáscara blanda con aguacate y emulsión de kimchi (8,5€/unidad), que valen la pena y no te lo esperas encontrar aquí.

Otro de sus platos fuertes, además de la carne, son los arroces mediterráneos de finísima capa. Eso sí, bien de socarrat, que es lo que siempre espero encontrar en un arroz. Nosotros nos decantamos por una paella del señoret, con gamba y langostino pelado (23€/persona).

Rocacho

Y llega la madre del cordero. Bueno, la carne de vaca madurada 90 días que fue la joya de la corona. Es cierto que entre 2 personas y para cenar nos resultó demasiado, pero si vais a partir de 3 o elegís ir al mediodía, seguro que no dejáis ni las migas.

Rocacho
Rocacho

De postre (porque claro, siempre hay que dejar un hueco para el postre), nos prepararon en mesa un tiramisú (9,50€), de esos que metes un pelín la cuchara y al final te lo terminas entero. Riquísimo, vamos.

Dirección: Padre Damián, 38. Madrid

Precio medio: 60€

Puntuación: 4/5

Web de Rocacho.

Sobre El Autor

Curiosa y hambrienta por naturaleza, aunque no siempre en ese orden. Me gusta probar cosas nuevas y siempre tengo hueco para el postre. Si me preguntas por mi comida favorita te diré: "¿por qué decidirme solo por una si el mundo nos regala un abanico inabarcable?"

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.